Este es un ensayo pensado para Asturias, pero no sólo para Asturias, que trata de responder a distintas preguntas sobre la relación futura entre el campo y la ciudad en una sociedad que está dejando atrás la perspectiva industrial y que se aventura en otro tiempo, necesariamente postindustrial.
¿Tiene futuro el campo? ¿Podemos aprovechar la disposición geográfica, la ubicación en medio del campo y el tamaño de nuestras ciudades como una ventaja comparativa? ¿Es posible frenar la difusión de la ciudad? ¿Tienen las aldeas y los espacios comunales un futuro distinto al abandono? ¿Es la intensificación y el monocultivo la única opción para el campo? ¿Podemos cultivar desde las ciudades? Y más aún ¿Hay alguna alternativa social, económica y ecológicamente viable al declive de la economía campesina?
El trabajo, concebido con una metodología originalmente participativa, reivindica el papel de la actividad agraria en el desarrollo regional y advierte de la urgente necesidad de actualización y respeto que merecen los conocimientos agroecológicos de los antepasados campesinos con los que se construyeron los paisajes que nos han dejado en herencia.
Nuestra sociedad, ya mayoritariamente extraña a la agricultura, tiene la ocasión, y la obligación, de volver los ojos a los valores culturales del medio rural para encontrar en los sistemas agroalimentarios locales —sea en la proximidad de la ciudad, sea en las pequeñas aldeas— oportunidades de ocio y negocio y, en cualquier caso, para rescatar algunas claves genuinas con las que gestionar los distintos espacios agrarios del país.
Nuestras ciudades y villas de cabecera —con estructuras urbanas de pequeño tamaño, insertas en el campo y bien implantadas en la geografía regional— y nuestras características biogeográficas —que han permitido la existencia de una gran variabilidad de hábitats, especies y agroecosistemas— nos ofrecen las condiciones de partida para orientar el desarrollo regional desde una viable y original perspectiva agropolitana.
Una perspectiva, una nueva mirada, que pretende la superación de la irrespetuosa supremacía urbana sobre el campo y de los principios de gestión espacial metropolitanos
—basados en la concentración de actividad económica en el centro y en la desconsideración de los suelos rústicos periurbanos— y aspira, por el contrario, al fomento de la agricultura urbana, a la integración ambiental y territorial de la agricultura intensiva e industrial y a la rehabilitación funcional de los conocimientos agroecológicos esenciales para manejar los paisajes de los inexactamente denominados "espacios naturales".
En lo político, lo agropolitano no es una propuesta gubernamental es, ante todo, un proceso ciudadano de construcción social que surge como embrión con este ensayo, aspira a desarrollarse por medio de un debate abierto y, finalmente, pretende convertirse en un proyecto de desarrollo regional.
Por todas estas razones, este ensayo se ha concebido como una especie de "ponencia a la ciudadanía" —con la participación de más de una veintena de organizaciones— y como una llamada de atención para todos los interesados en evitar que la ciudad se coma al campo y en que el asilvestramiento, y el abandono, se coman a las aldeas, los pueblos, las puertos y los pastizales de las montañas.
Editorial: KRK
ISBN: 45678902
Autor/es: Jaime Izquierdo Vallina